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El J. Bally Pyramide 7 Años es una de las expresiones más distintivas y elegantes del ron agrícola de Martinica, reconocido no sólo por su calidad sino también por su icónica botella en forma de pirámide.
Elaborado exclusivamente a partir del zumo fresco de caña de azúcar, este ron refleja fielmente el carácter del terroir caribeño, marcado por suelos volcánicos y un clima tropical que favorece una intensa maduración de la materia prima. Su crianza durante siete años en barricas de roble le confiere una profundidad y complejidad notables. Este largo envejecimiento en clima tropical acelera la interacción entre el destilado y la madera, dando lugar a un ron estructurado, rico y lleno de matices, donde la frescura vegetal propia del rhum agricole evoluciona hacia un perfil más cálido y especiado.
El J. Bally Pyramide 7 Años representa la madurez del rhum agricole, donde el tiempo ha afinado cada arista para ofrecer una experiencia rica pero armónica. Es un destilado pensado para ser degustado con calma, apreciando cada capa aromática y su evolución en la copa. - Rhum J.Bally
- Martinica
- Viejo
- 45º
- 70 cl. (0.7 L.)
- Con estuche
NOTA DE CATA
De color ámbar intenso, brillante y profundo, que anticipa su riqueza aromática.
En nariz es expresivo y seductor, con una combinación de aromas dulces y afrutados que se funden con intensas notas especiadas de canela y anís estrellado, acompañadas de delicados toques de vainilla y madera noble.
En boca es elegante, cálido y estructurado, con una textura envolvente y golosa que llena el paladar sin resultar pesada. Los sabores evolucionan con equilibrio, combinando dulzor sutil, especias y matices tostados.
El final es seco, largo y sofisticado, con evocaciones de cuero, tabaco y avellana, que aportan profundidad y persistencia.
MARIDAJE
Disfruta del J. Bally Pyramide 7 Años en momentos de relajación y contemplación, servido solo o con una ligera oxigenación para que despliegue todo su potencial. A nivel gastronómico, acompaña perfectamente con el chocolate negro, postre con frutos secos, o incluso con un buen puro para los amantes de esta combinación clásica. También puede armonizar con quesos curados, creando interesantes contrastes entre dulzura, salinidad y notas tostadas.


